Imagen: REUTERS/Jorge Luis Plata (2011)
¿Qué es pobreza energética? Existen numerosas definiciones sobre lo que se entiende por pobreza energética. En términos generales, podemos definirla como la falta de acceso a servicios modernos de energía, tales como el acceso a electricidad, el uso de fuentes de energía más limpias para la cocción de alimentos, entre otros. Bajo esta consideración, acorde a la más reciente data de la Agencia Internacional de Energía [1], se tiene a nivel global cerca de 1.1 miles de millones de habitantes sin acceso a la electricidad y alrededor de 2.8 miles de millones de habitantes que no cuentan con suministros modernos de energía para cocinar, principalmente poblaciones viviendo en los países en desarrollo del África, Asia y Latinoamérica.
Sin embargo, a pesar de su fundamental importancia para el desarrollo sostenible, la relación entre energía y pobreza ha sido invisible por bastante tiempo, tanto en investigación como en las agendas políticas. Fue hasta diciembre 2010 que las Naciones Unidas declaró el 2012 como el “Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos” y 2014-2024 como la “Década de la Energía Sostenible para Todos”, en donde se reconoció la importancia del acceso a suministros de energía modernos y asequibles para países en vías de desarrollo. Desde entonces, diferentes investigadores y organizaciones han mostrado interés en hacer más visible la relación entre energía y pobreza.
Dentro de los avances en el entendimiento de la pobreza energética, se puede expresar que es un tema complejo, el cual no puede ser evaluado como un concepto fijo sino como un concepto multidimensional. Existen diversos factores económicos, ambientales y de comportamiento que pueden causar pobreza energética. Ante ello, se considera importante seleccionar metodologías que puedan capturar varios elementos y apropiadamente estimar los cambios en los niveles de pobreza energética.
Una de las más avanzadas aproximaciones metodológicas derivada desde una multidimensional perspectiva fue desarrollada por Nussbaumer, Bazilian y Modi en 2012, quienes desarrollaron el Índice de Pobreza Energética Multidimensional (MEPI, siglas en inglés), el cual se encuentra inspirado en el enfoque de las capacidades de Amartya Sen [2]. En este contexto multidimensional, el MEPI apunta a capturar las carencias que podrían afectar a cada persona.
El MEPI es un índice compuesto que puede evaluar la extensión y la intensidad del nivel de pobreza energética (valores entre 0 y 1: 0= ausencia de pobreza; 1=pobreza máxima), contemplando cinco dimensiones en los servicios energéticos de hogares: acceso a electricidad, servicios de energía para cocinar, servicios provistos por artefactos eléctricos, aparatos de entretenimiento/educación y medios de comunicación.
Aplicación al caso peruano
Empleando la estructura del MEPI, se midió el nivel de pobreza energética en el Perú a nivel residencial durante el periodo 2006-2016, empleando la data de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) publicada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática del Perú (INEI). Los resultados del MEPI para el caso peruano muestran que la pobreza energética ha disminuido progresivamente desde 0.27 en el año 2006 a 0.11 en el año 2016 a nivel nacional. Esta tendencia es similar entre los 24 departamentos y la Provincia Constitucional del Callao. Todos, sin excepción, han reducido su nivel de pobreza energética. Como muestra de ello, el valor MEPI fue igual o mayor a 0.30 para 15 departamentos en el año 2006, mientras que solo 2 departamentos registraron valor MEPI igual o mayor a 0.30 en el año 2016.
Siguiendo la clasificación del grado de pobreza energética de Nussbaumer et al. [3], el resultado MEPI del caso peruano a nivel nacional refleja un bajo nivel de pobreza energética en el 2016. Sin embargo, se tienen departamentos con valor moderado de pobreza energética (MEPI >= 0.30): Loreto (0.35) y Huancavelica (0.30).
A nivel regional, el MEPI demuestra que, en la zona norte de los Andes peruanos se registra el mayor nivel de pobreza energética con un valor MEPI de 0.30. Otras regiones con similares valores MEPI, son la Selva (0.23) y la zona central de los Andes (0.20).
Similarmente, el nivel de pobreza energética ha disminuido tanto en las zonas urbanas como rurales en el Perú; sin embargo, al 2016 existen todavía significantes desigualdades entre áreas urbanas (0.04) y rurales (0.34).
Estos resultados reflejan que, a pesar de los avances logrados en términos de alivio de la pobreza energética en el Perú, las desigualdades persisten. En esta consideración, erradicar la pobreza energética requiere un compromiso para establecer y consolidar acciones conjuntas, lo cual es central para direccionar varias de las metas de desarrollo sostenible en el Perú.

Imagen: Energy World Magazine (2018)
A modo de síntesis, se puede afirmar que, aunque en la última década se ha visto un progreso con respecto al entendimiento y la medición de la pobreza energética a nivel global, esto está todavía en su etapa primaria y más investigación es necesaria. Por ello, la aplicación del caso peruano podría ser replicado para otros países en Latinoamérica y otros países en desarrollo del orbe, con la finalidad de contribuir al entendimiento de la pobreza energética y, consecuentemente, su erradicación.
El presente artículo se encuentra basado en el trabajo de investigación titulado “Measuring the Level of Energy Poverty using Multidimensional Energy Poverty Index: Empirical Evidence from Households in Peru, 2006-2016” de mi autoría, presentado durante el 7th Latin American Energy Economics Meeting realizado del 10 al 12 de Marzo en Buenos Aires. El mismo será publicado por the Latin American Association for Energy Economics (LAAEE) y the International Association for Energy Economics (IAEE).
[1] International Energy Agency (IEA) (2017) World Energy Outlook 2017. Disponible en: https://www.iea.org/access2017/ [2019, 05 de enero].
[2] Nussbaumer, P., Bazilian, M. and Modi, V. (2012) ‘Measuring energy poverty : Focusing on what matters’, Renewable and Sustainable Energy Reviews. Elsevier Ltd, 16(1), pp. 231–243. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.rser.2011.07.150 [2017, 10 de mayo].
[3] Nussbaumer, P., Nerini, F. F., Onyeji, I. and Howells, M. (2013) ‘Global Insights Based on the Multidimensional Energy Poverty Index (MEPI)’, MDPI, (i), pp. 2060–2076. doi: 10.3390/su5052060. Disponible en: http://www.mdpi.com/2071-1050/5/5/2060/htm [2017, 13 de agosto].
